Las opciones de voluntad política en pro de causas humanitarias para acabar la hambruna en los países africanos han sido múltiples y diversas pero las dudas en algunas ocasiones asaltan, más aun cuando no se han visto que existan resultados, sin embargo hay que seguir creyendo así nos pese y sigamos viendo imagenes como esta el resto de nuestras vidas. Pero la solidaridad clama
Bienaventurado el hombre (Salmo 1)
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido ni
asiste a sus mítines
ni se sienta a la mesa con los gánsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente.
Ernesto Cardenal
martes 9 de agosto de 2011
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